años y solo en décadas recientes ha podido apreciarse de verdad.
5. The Gold Rush, Charles Chaplin (1925)
Charles Chaplin tiene un buen puñado de comedias extraordinarias, pero para mucha gente The Gold Rush es la más emblemática de todas; el propio Chaplin afirmaba que es la película por la que le gustaría ser recordado. La escena en la que el vagabundo protagonista, muerto de hambre, consigue comerse su propio zapato es historia del cine, y el resto de la película se mantiene a una altura cómica que supera a cientos de comedias estrenadas en décadas posteriores.
6. Night of the Living Dead, George A. Romero (1968)
La película de zombis más influyente de todos los tiempos. Un filme fundamental para cualquier fan del cine de terror y, en realidad, para cualquier aficionado al séptimo arte, Night of the Living Dead instauró el personaje del zombi tal y como lo entendemos hoy en día y adelantó los temas políticos y sociales que vendrían asociados a este subgénero durante años.
7. The General, Buster Keaton (1926)
Buster Keaton fue uno de los grandes maestros de la comedia muda, y The General es uno de sus trabajos más celebrados. Combinación perfecta de risas y aventura, la película ha envejecido extraordinariamente bien y supone un testamento a la muchas veces olvidada capacidad creativa de los artistas del cine mudo.
8 y 9. Popeye the Sailor Meets Sindbad the Sailor (1936) y Popeye the Sailor Meets Ali Baba's Forty Thieves (1937), ambas dirigidas por Dave Fleischer
Los Popeye Color Features son tres cortometrajes producidos por los estudios de animación Fleischer en los años treinta y protagonizados por el famoso marinero adicto a las espinacas. Enormemente populares en su época, conservan toda la magia del Technicolor con el que fueron producidos, y pueden ser una enorme fuente de inspiración para animadores e ilustradores gracias a las novedosas técnicas de profundidad de campo que se usaron en su creación.
10. Plan 9 from Outer Space, Ed Wood (1959)
Para algunos, una de las peores películas de todos los tiempos. Para otros, un filme de culto cuya influencia en las nuevas generaciones de cineastas (no empezó a reivindicarse hasta los ochenta) habría que tener muy en cuenta. Ed Wood, al que Tim Burton le dedicaría una película de mismo nombre, dirigió un auténtico esperpento en el que una raza de invasores extraterrestres decide tomar el control de la Humanidad resucitando a los muertos.






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